top of page

Denali: Aquella que es grande

  • Foto del escritor: Jose Luis Molina
    Jose Luis Molina
  • 2 jul 2019
  • 4 Min. de lectura
Este nombre nativo americano designa la montaña más alta de Norte América y el parque insignia del estado de Alaska.

Ya lo sé, si se quiere tener unas vacaciones tranquilas, un destino turístico como el parque nacional Denali, quizás no sea la mejor alternativa. Sin embargo esa fue mi elección para estas vacaciones. Y no me arrepiento.

Nunca antes había visitado el estado de Alaska, honestamente, me encantó tener el honor de ver de cerca algunos de los hermosos picos nevados que podrían desaparecer en los próximos años. Para quienes amamos la naturaleza, este parque ofrece más de 24.280 metros cuadrados de posibilidades. Además, es el hogar del pico más alto de los Estados Unidos, el monte Denali, con una altitud de 6.190 metros sobre el nivel del mar.


Muy temprano dejamos nuestro hotel en la ciudad de Fairbanks, antiguo epicentro de la explotación aurífera en el siglo XIX. Tomamos nuestro auto de alquiler a través de la ruta 3 -también llamada George Parks Highway- en dirección suroeste hacia el parque Denali, el cual se encuentra a 307 Km de distancia. Me encanta viajar con la libertad de hacer paradas a descansar, tomar alguna fotografía y respirar el aire fresco de las montañas.

Ruta 3 (George Parkas Highway) hacia Denali National Park
Ruta Fairbanks - Denali. Foto: José Luis Molina V.

A medida que ingresamos al territorio de reserva del parque, se revelan ante nosotros ríos caudalosos, bosques de verde infinito y los picos nevados que representan uno de los mayores atractivos de Denali: el pico norte, Peters Dome y el Matherhorn. Y por supueso, el monte Denali, que hasta hace poco era llamado McKinley, y el presidente Obama logró devolverle su nombre nativo americano, que significa: aquella que es grande. Aunque las montañas se ven imponentes, la realidad es que este es un ecosistema frágil, el cual sufre con el impacto de la presencia humana, aun si los fines de tener un parque como este sea preservar su riqueza natural.


Tres horas y un poco más estuvimos en la ruta, es agradable pero cansa, por eso es tan reconfortante poder llegar a un poco de civilización: la zona de hospedajes cerca de la entrada al parque. La infraestructura turística es muy básica, cómoda y suficiente para descansar pero sin mayores lujos. Más que hoteles, se trata de lodges: hospedajes sencillos estilo cabaña y zonas para remolques. Al interior del parque algunos privados ofrecen hospedaje, pero si lo suyo es la aventura, puede acampar en una de las seis zonas designadas para ello dentro del parque (información sobre las zonas de camping), para las cuales se debe reservar. A mi me gusta acampar, pero en esta ocasión preferí alquilar una habitación en uno de los lodges, disponible afuera del parque.

Savage River no se ve tan "salvaje", pero ciertamente, es helado
Savage River - Foto: José Luis Molina V.

Cae la noche en Denali y nos registramos en nuestro modesto hotel, el Denali Rainbow Village, habitaciones sencillas pero confortables, limpias y con buena calefacción. La zona cercana a la entrada al parque no ofrece muchas opciones para comer, más allá de los restaurantes de los hoteles. Para mi apetito voraz de esa noche, logré encontrar un lugar de todo mi gusto: Prospectors Pizzeria and Alehouse. Buena pizza, buena cerveza, o en su defecto, una reconfortante bebida caliente.

Prospectors Pizzeria and Alehouse
Prospectors Pizzeria and Alehouse - Foto: José Luis Molina V.

Al día siguiente, habiendo descansado, salimos de nuestro hotel y nos dirigimos al parque Denali, para pasar un día en contacto con la naturaleza. El ingreso al parque tiene un costo de US$ 15/persona, valor que bien vale la pena, por el aire puro que se respira, por la paz y la conexión con la madre tierra.


Nos adentramos en la única carretera que tiene el parque, la cual tiene una extensión total de 92 millas (147 Km), pero solo nos permiten el ingreso hasta la milla 15 en Savage River. Para acceder a zonas más alejadas y poder disfrutar de las actividades que permite el parque, se puede usar el servicio de autobuses gratuito. También hay disponible unas rutas de tránsito (transit buses) de pago adicional y tours narrados (en inglés), los cuales resultan un poco costosos. En lo personal, no recomiendo estos tours, ya que no permiten a los visitantes bajarse durante el recorrido a caminar o a hacer un picnic. (Ver mapa de las rutas del parque).

Rojo: Carreteras abiertas a vehículos particulares. Gris: carreteras solo abiertas a autobuses del parque.
Infografía tomada de www.nps.gov/dena/

Nuestra visita al parque incluyó varias caminatas cortas, una de ellas a lo largo de Savage River, y una visita a los perros de trineo cuya raza es Alaskan Husky . Aunque detesto las aglomeraciones y había mucha gente visitando el parque ese día, gracias a los amplios espacios, no se se percibe la cantidad de gente. En general las personas respetan la naturaleza, cuidan los espacios y obedecen las normas. Si usted es como yo, y le gusta la fotografía, disfrutará mucho la visita y podrá obtener espectaculares instantáneas del lugar. Si está de suerte, hasta podría encontrar una liebre, un zorro, alguna de las 169 especies de aves, o hasta un oso grizzli.

Desde Camping hasta Lodges. el nuestro: Denali Rainbow Village
Hospedajes a las afueras de parque Denali - Foto: José Luis Molina V.

Denali, sus montañas nos invitan a sostener una mirada eterna y reverente.
Foto: José Luis Molina V.

El parque ofrece múltiples actividades a sus visitantes: caminatas ecológicas, pesca, recorridos en bicicleta y avistamiento de fauna silvestre, entre otros. Los guarda parques o rangers ofrecen caminatas guiadas, demostraciones de perros de trineo y charlas acerca de todo tipo de temas relacionados con el parque (información sobre los programas de los guarda parques).


Nuestra visita fue corta. Muy hermosa. La naturaleza del sitio es impactante.


Salimos de Denali después de almuerzo. Con ganas de quedarnos un poco más, ya que realmente es un lugar muy hermoso. Ya tendremos oportunidad de volver y quedarnos más tiempo. Si usted quiere visitar esta maravilla natural, le recomiendo como mínimo tres noches, eso sí, preferiblemente entre mayo y agosto, cuando el clima no es tan frío.

Tomamos de nuevo carretera rumbo sur, hacia Anchorage, ciudad puerto y de industria. De esta ciudad y otras maravillas de Alaska, escribiré en un próximo artículo.

Caminatas en Denali National Park, para todos los gustos y condiciones físicas
Foto: José Luis Molina V.

Comentarios


© 2021 José Luis Molina V.

bottom of page